El líder turco ha reconocido en una entrevista concedida a Reuters, que que hubo "importantes deficiencias" en los servicios de Inteligencia turcos para prevenir la sublevación militar, pero ha subrayado que ahora no será fácil, porque "estamos más vigilantes", reseña Telecinco.
Mientras tanto, la purga continua con más de 10.000 detenidos, cientos de ellos, son militares; en el país ha sido suspendida temporalmente la Convención Europea de Derechos Humanos y en las calles de Estambul, miles de ciudadanos apoyan al Gobierno.

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