La sorpresa del presidente finlandés, Alexander Stubb, ante la decisión de su par estadounidense, Donald Trump, de abrir la reunión a la prensa y luego hacer una nueva propuesta a los líderes europeos para que respondan, si así lo desean, a algunas preguntas.
Son dos breves momentos captados por las cámaras en la Casa Blanca en los que se escucha -como reportó la Stampa publicando un video de la prensa estadounidense- a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, explicar a Stubb que "a él le gusta recibir preguntas".
"Yo, en cambio, nunca quiero hablar con la prensa italiana".
Luego, ante la nueva invitación de Trump a hacer preguntas, replica: "creo que es mejor que no, somos demasiados y nos extenderíamos demasiado".
Frases apenas perceptibles, citadas entre comillas por el diario turinés La Stampa, que son suficientes para que las oposiciones y la Federación Nacional de la Prensa Italiana (FNSI) apunten contra Giorgia Meloni, "refractaria" -es el término más utilizado- "a la prensa y a la democracia".
"El desdén de Giorgia Meloni hacia los periodistas no es un detalle: revela una idea de democracia débil, autoritaria, hija de una cultura política que conocemos bien", observa Sandro Ruotolo, responsable de Información del Partido Democrático (PD).
"Mientras Trump mercantiliza la paz -denuncia desde la Alianza, Verde e Izquierda (AVS, por sus siglas en italiano) Angelo Bonelli-, Giorgia Meloni se escapa del rol que los periodistas tienen en una democracia: el de hacer preguntas y exigir cuentas sobre las decisiones del gobierno".
"¿Su idea de democracia?", insistió el líder de la Izquierda Italiana (Sinistra Italiana - SI), Nicola Fratoianni: "Todos callados y obedientes, mientras ella adula al jefe de turno para quedar bien".
Por parte del Movimiento 5 Estrellas (M5s), intervino Barbara Floridia, presidenta de la Vigilancia de Rai, quien interpreta el "fastidio hacia la dialéctica, típico de líderes no democráticos e illiberales" como una propensión a "una comunicación de mera propaganda unilateral".
Y al premier, Riccardo Magi, le otorga "el Oscar al peor protagonista" por haber "confirmado en un indigno fuera de cámara su total desprecio por la prensa y la libertad de información: hemos entendido que Meloni prefiere periodistas complacientes y prensa aduladora".
"El líder de un país democrático -desarrolló el concepto Carlo Calenda en su cuenta de la red social X- no teme a la prensa y sabe que es su deber dialogar con todos los medios".
"El fuera de cámara con Trump es clarísimo", interviene también la senadora de Italia Vive (IV), Silvia Fregolent: "Meloni no soporta el enfrentamiento con las preguntas.
Una primera ministra que huye de los periodistas también huye de los ciudadanos".
"Que la presidenta del Consejo no ame a los periodistas y a las preguntas -defendió la categoría Alessandra Costante, secretaria general de la FNSI- es algo conocido.
Con el tiempo -denunció- suscitó las conferencias de prensa por largos monólogos en línea, sin contraposición, sin preguntas.
Propaganda, no información". Ansa

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