"Santa Dalila", de Anna Langone, un documental que aboga por el inicio del proceso de beatificación y canonización, se presentó hoy en el Festival de Cine de Matera, en el sur de Italia.
Dalila Iafelice, una joven de veintiocho años de San Severo (Foggia), falleció hace ocho años al ser atropellada por un tren mientras intentaba salvar a su perro, que había caído a las vías.
La obra de Langone "reconstruye", como se explicó durante la presentación en la Ciudad de Piedras, "la última década de la vida de una chica que, a los 18 años, tras un accidente de coche en el que murieron dos de sus compañeros y que la obligó a someterse a un largo programa de rehabilitación, abre su corazón a la bondad".
Trabaja en varios empleos para ayudar a sus cinco hermanas y a su madre, ya afectada por la muerte prematura del sostén de la familia, y se convierte en donante de sangre, recoge perros callejeros, los cuida y los coloca con familiares y amigos.
Quien conozca a Dalila sabe que puede contar con ella, y es precisamente esa bondad la que, indirectamente, le cuesta la vida.
En la soleada tarde del 9 de agosto de 2017, se encuentra con un niño huérfano para mostrarle las casas de madera cerca de la playa de Chieuti, en la península de Gargano.
Están en la estación de tren: el perro salta del coche y corre hacia las vías, y Dalila, sin importarle el tren que se aproxima, intenta salvarlo.
La tragedia se desarrolla en cuestión de segundos; en el documental, es un prolongado déjà vu. Ansa

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