Pablo VI, que hoy, domingo, fue proclamado santo por el papa Francisco, fue el pontífice de los grandes cambios en la Iglesia católica, desde la conclusión del Concilio Vaticano II a la creación del Sínodo, y que siempre abogó por el diálogo.
Tomás de Aquino afirma que la peor forma de gobierno es la tiranía (Summa Teológica pág. 64 1-3) y su actitud se expresa en el momento cuando se dirige a los ciudadanos, no como sujetos de derechos naturales y de deberes jurídicos, sino que les manda como esclavos.