ANNO XIV Novembre 2020.  Direttore Umberto Calabrese

Martedì, 24 Marzo 2020 22:33

La "maldición" japonesa Tokio 2020/21 Italia aplaude postergación

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La pandemia mundial de coronavirus obligó hoy al Comité Olímpico Internacional (COI) a anunciar finalmente la postergación por un año de Tokio 2020, tercera edición de los Juegos que se frustra en suelo nipón.


Una "maldición" que parece perseguir a Japón, que sí celebró la XVIII en 1964, pero vio fustradas las que debían albergar en 1940 Sapporo y Tokio cuando aún se desarrollaban el mismo año los Juegos de Verano y de Invierno.
En 1936, en el apogeo de la Alemania nazi de Adolf Hitler, los Juegos se desarrolaron tal como estaba previsto, pero cuatro años después, en plena Segunda Guerra Mundial, las ediciones invernal y estival en Japón se cancelaron.
El conflicto armado esa vez fue a contrapelo con la tradición olímpica de la antigua Grecia, cuando los Juegos obligaban a una tregua en los países en guerra.
Por la Segunda Guerra Mundial se cancelaron también os Juegos de Invierno y verano de 1944 que debían disputarse en Cortina d'Ampezzo y en Londres, respectivamente.
Ambas pudieron cerrar esa herida años más tarde. La ciudad italiana (una de las sedes de 2026 junto con Milán) albergó la edición invernal en 1956 y la capital inglesa fue sede en 1948 y repitió en 2012.
Japón espera sacarse la espina dentro de un año, cuando organice por segunda vez una edición olímpica que se anticipa se desarollará para la misma época en la que hoy se frustró.
Postergación que muchos esperaban y finalmente llegó de boca del COI, que mantenía previamente a rajatabla su postura de llevarlos a cabo en el plazo previsto aunque el sentido común indicaba desde hacía tiempo todo lo contrario.
La presión de las federaciones nacionales, incluidas la USA Track and Field y USA Swimming, representantes del atletismo y la natación que aportaron la mayoría de las medallas que consagraron a Estados Unidos en Río 2016, también jugó un papel.
Ambas lograron quebrar la resistencia inicial del Comité Olímpico y Paralímpico de ese país (USOPC), alineado con el COI, pero que tras una encuesta aceptó el reclamo expresado por las dos terceras partes de sus atletas.
El propio presidente Donald Trump, quien días antes auguraba que los Juegos de Tokio se desarrollarían en tiempo y forma, debía admitir después también que las opciones que se barajaban eran la suspensión o la cancelación.
Claro que Trump, habituado a volver sobre sus pasos en los últimos tiempos incluso cuando se refiere a la pandemia de Covid-19, terminaba tirándole la pelota a su par japonés, Shinzo Abe, en cuanto a la decisión final.
Tras mantener una videoconferencia, el premier japónes y el titular del COI, Thomas Bach, decidieron que lo más coherente era postergar la cita olímpica considerando el contexto global.
Ambos comprendieron que no tenía sentido mantener su postura y terminó primando un sentido común que obedece a los casi 410.000 casos de coronavirus en todo el mundo y a las más de 18.000 muertes registradas a lo largo y ancho del planeta.
La enfermedad que estalló en China a fines del año pasado se extendió a 185 naciones, siendo Italia, con cerca de 70.000 afectados y más de 6.800 víctimas, el país en el que provocó mayores estragos.
Un escenario dantesco que reconoció el propio Bach al confirmar la postergación de los Juegos, aunque como para que no parezca que las cosas han cambiado tanto e seguirán denominando como Tokio 2020.
Así lo anticipó al anunciar que "los Juegos fueron aplazados para salvaguardar la salud de los atletas y de todos los participantes" porque, como dijo luego, "la vida está primero".
Bach y Abe llegaron a esa conclusión tras charla a la que luego se sumaron Mori Yoshiro, presidente del Comité Organizador; el ministro olímpico, Hashimoto Seiko, y la alcaldesa de Tokio, Koike Yuriko.
El titular de la comisión de coordinación, John Coates; el director general del COI, Christophe De Kepper, y el director ejecutivo para los Juegos Olímpicos de la entidad, Christophe Dubi, también participaron del debate.
Todos coincidieron en el efecto que genera el avance de la pandemia mundial en la vida de las personas y en el impacto que la situación tiene en la preparación de los atletas.
El lunes, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la pandemia se está "acelerando" a un ritmo alarmante y su opinión también terminó siendo clave en la decisión adoptada.
"La prioridad es proteger las vidas humanas", dijo Bach al afimar "las consecuencias financieras que trae aparejada está decisión no fueron debatidas al considerar la postergación".
Mucho se habló por estos días del impacto económico que tendría la modificación del calendario debido a los contratos ya firmados con los distintos actores, incluídos los sponsors.
Uno de ellos es el grupo Discovery, que forma parte de Eurosport (poseedora de los Juegos en Europa hasta 2024) y poco después aclaró que apoya "plenamente la decisión del COI de postergar los Juegos para 2021".

Discovery concidió en la necesidad de velar por la integridad de atletas, delegaciones, participantes y espectadores y reiteró que su compromiso se mantiene inalterable a pesar del cambio.
La fecha de realización "será debatida por la Comiión de Coordinación y por el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio", informó Bach, aunque todo parece indicar que serán en julio-agosto del año próximo.
Hasta entonces, la llama olímpica permanecerá encendida en Japón como una luz de esperanza al final del túnel que atraviesa la humanidad por estos días que parecen marcar un antes y un después no sólo en la historia de los Juegos.

Italia aplaude postergación

Federica Pellegrini, abanderada italiana en los Juegos de Río 2016

Federica Pellegrini, abanderada italiana en los Juegos de Río 2016

"Fue la decisión más acertada", afirmó Luca Pancalli, presidente del Comité Paralímpico Italiano, al aplaudir la postergación de los Juegos de Tokio 2020 hasta el año próximo por la pandemia de coronavirus.
"Es una señal de respeto hacia aquellos que lloran por sus seres queridos y también por la salud de atletas, entrenadores, delegaciones y voluntarios que forman parte de la justa", agregó el dirigente.
Con más de 6.000 fallecidos y casi 64.000 afectados, según registros oficiales que podrían no reflejar cabalmente la dimensión real del drama que sacude al país, Italia es el país más golpeado por la enfermedad.
Aún cuando la cantidad de contagiados disminuyó en los últimos días tras registrar un pico de 627 muertes hace apenas cuatro jornadas, la situación italiana sigue siendo crítica y obligó a tomar medidas drásticas, aunque para muchos tardías.
Bastante tardó también el Comité Olímpico Internacional (COI) en anunciar hoy oficialmente la postergación por un año de los Juegos de Tokio frente a una pandemia global que lejos de deternerse avanza a un ritmo devastador.
"Nuestra prioridad es velar por la vidas humanas", afirmó Thomas Bach, titular de la entidad al destacar que la decisión adoptada en forma conjunta con el gobierno japonés dejó de lado las consecuencias financieras que traerá aparejadas.
"La decisión de postergar por un año los Juegos Olímpicos y Paralímpicos fue la más acertada. El deporte, una vez más, ha sabido responder con sabiduría frente a las dificultades", coincidió Pancalli.
"A partir de hoy, los atletas tendrán más tiempo para programar de mejor modo su preparación. Espero que los Juegos representen una señal de renacimiento, una luz al final del túnel", agregó el dirigente italiano.
"Prevaleció el sentido común y la elección es lógica", compartió Gianni Petrucci, presidente de la federación nacional de básquetbol y uno de los primeros en reclamar a viva voz por la postergación.
"Es verdad, así lo dije desde un primer momento cuando hablé con ANSA. El COI quería celebrar los Juegos este año, pero Bach y (el primer ministro japonés, Shinzo) Abe supieron comprender la gravedad de la situación", agregó Petrucci.
De paso, reconoció que la postura inicial de respaldo a mantener la fecha original de los Juegos que sostuvo Giovanni Malagó, presidente del Comité Olímpico Italiano (CONI), es "entendible" por su función.
"Espero que el físico me responda", resumió la campeona olímpica y mundial de natación italiana Federica Pellegrini, de 31 años, al reconocer que "es justa la postergación, pero en mi caso hubiese preferido competir este año".
"Ahora debo entrenarme un año más, no lo puedo creer", dijo entre risas al conocerse la noticia que consideró como "una ironía del destino que parece ensañado en impedir mi retiro", completó la abanderada de la delegación italiana en los Juegos de Río 2016.
Más seria, Pellegrini consideró que "visto lo que está padeciendo el mundo en general y los atletas que no tienen la posibilidad de prepararse como deberían, la postergación me parece justa y la comparto".
Su compatriota Aldo Montano, quien a los 42 años esperaba que los Juegos, quintos para él, se celebrasen al menos en octubre, el tiempo se convierte en un enemigo porque "estoy en el final de mi carrera", confesó en diálogo con ANSA.
El esgrimista "azzurro" lamentó "no poder capitalizar el esfuerzo realizado en los últimos cuatro años", aunque no se olvidó de los que sufren por culpa de la pandemia y destacó: "Pensar en el deporte en esta situación es realmente difícil".
"En estas circunstancias, los objetivos deportivos pasan a un segundo plano", reconoció el ganador del oro olímpico en sable en los Juegos de Atenas 2004, en los que cosechó dos plateadas y tras los cuales festejó seis bronces en dos ediciones sucesivas.
También lamentó no poder coronar este año tantos sacrificios sacrificios realizados su compatriota Gianmarco Tamberi, especialista en salto en alto que se perdió los Juegos de Río 2016 por una lesión a último momento.
"En la vida nunca sabes lo que puede pasar y lo único que puedes hacer es adecuarte a las situaciones que se presentan", explicó el campeón mundial en Portland en 2016 y bicampeón europeo en Amsterdam 2016 y Glasgow 2019, de 27 años.
"Sacrifiqué mi vida privada estos últimos cuatro años y dejé de lado la posibilidad de formar una familia y también a mis amigos y afectos con un único objetivo que ahora veo truncado", explicó.
"Me corre una lágrima por la mejilla como las que corrieron hace cuatro años cuando no pude viajar a Río, pero así son las cosas y me consuelo pensando que es sólo un hasta luego", completó Tamberi en Facebook.
"La espera hará que todo sea más emocionante", dijo en cambio su colega Filippo Tortu, especialista en 100 y 200 metros, disciplina que dominó en los últimos tiempos el ya retirado múltiple campeón mundial y olímpico jamaiquino Usain Bolt. "Creo que es la decisión correcta porque la salud está por encima de todo", afirmó Tortu, aunque reconoció que "para cualquier atleta no poder participar de la competencia más prestigiosa del mundo nunca es una buena noticia".
"Tendré un año más para prepararme", se consoló mientras el bicampeón paralímpico de "handbike" y ex piloto de Fórmula 1 Alex Zanardi, de 54 años, no parecía tenerlo y apeló a una frase célebre de un grande de otro deporte.
"Me cortaron las piernas", afirmó cual Diego Maradona en el Mundial de Estados Unidos 94 un sarcástico Zanardi, que sufrió la amputación de sus extremidades inferiores como consecuencia de un grave accidente.(ANSA).

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