ANNO XIV Settembre 2020.  Direttore Umberto Calabrese

Venerdì, 14 Agosto 2020 22:23

Lina Wertmueller cumple 92 años siempre en lucha

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La icónica realizadora italiana Lina Wertmueller, a punto de cumplir 92 años el 14 de agosto, siempre combativa como siempre y ahora levanta la voz por una nueva batalla ambiental.


"Siempre tuve carácter fuerte, desde pequeña. Hasta me echaron de conce escuelas y en el set siempre mandé yo", cuenta.
Ahora está empeñada en una cruzada en Cerdeña, junto a la ONG Legambiente, contra la concesión para un criadero de ostras y mejillones en el Golfo de los Naranjos: un lugar que le es muy querido, descubierto en la época de uno de sus mayores éxitos ("Travolti da un insolito destino…") en el que está pasando estas semanas.
Lina, nacida en Roma en 1928, no es nueva en posturas sobre temas políticos y sociales, y nunca ocultó sus ideas, fuera su adhesión al Partido Socialista o la reivindicación de los derechos de la mujer en el mundo del cine.
En la entrega del Oscar honorario, hace algunos meses, conmovió a la platea sugiriendo que el señor Oscar de ahora en adelante podría ser rebautizado en femenino. Más en general, en cambio, se distanció de las posturas a ultranza del feminismo reiterando: "No se puede hacer este trabajo porque se es hombre o se es mujer. Se lo hace porque se tiene talento. Esto es lo único que cuenta para mí, y debería ser el único parámetro con el que evalur a quién asignar la dirección de un film".
"Como todas, yo tuve mis problemas para hacerme aceptar pero no me importó. Fui derecho por mi camino, eligiendo siempre hacer lo que me gustaba", agregó.
Para atestiguar que lo logró hay una carrera rica en éxitos: fue la primera mujer en lograr una nominación como mejor directora en tiempos de "Pasqualino settebellezze" (1976), que tuvo cuatro en total, y fue la primera mujer con éxito en televisión gracias al "Giornalino di Giamburrasca" (1964-65).
Pequeña, tenaz, vital pero capaz de choques furibundos y amistades indestructibles, Lina se asomó al cine tras probar con varias formas de espectáculo: a los 17 años se inscribió en la academia teatral de Pietro Sharoff, debutó como directora de marionetas bajo la dirección de Maria Signorelli, escribió para radio y televisión, participó en el set de "8 ½" de Fellini, y cuando debutó en el largometraje con "I basilischi" en 1963 ganó la Vela de Oro del festival de Locarno.
En la encrucijada entre cine "de autor" y de género, Lina no dudó en tomar la segunda vía, firmando diversos western y comedias ("Rita la zanzara", "Questa volta parliamo di uomini") para luego escribir y dirigir su primer, gran éxito en 1972: ""Mimì metallurgico ferito nell'onore", donde por primera vez hizo pareja artística con su protagonista por excelencia, Giancarlo Giannini.
El film tuvo gran éxito en las salas y se ganó la invitación al festival de Cannes. Su nombre de origen alemán -Arcangela Felice Assunta Wertmüller von Elgg Spanol von Braueich- intimida a los productores, aunque ella explique que su padre es un normal abogado de Potenza con ascendencia nobiliaria suiza.
Su manía por los títulos larguísimos se convirtió pronto en un marca de fábrica, así como los vistosos anteojos blancos, sus respuestas rápidas, la simpatía contagiosa.
"Film d'amore e d'anarchia", "Tutto a posto e niente in ordine", "Travolti da un insolito destino nell'azzurro mare d'agosto", "Pasqualino settebellezze" signaron de un modo absolutamente personal el cine italiano de los 70 y recibieron cada vez consenso de la crítica y el público.
Tras la acentuación de temas históricos y políticos en los años 80, desde el comienzo de los 90 halló nuevo éxito apostando a actores que transformó según su gusto personal. Así nació la alianza con Sophia Loren para llevar a la televisión una lograda adaptación de "Sabato, domenica e lunedì"; luego volvió a trabajar con Loren en el fresco histórico de "Ferdinando e Carolina".
Siempre la atrajo la cultura napolitana, tanto que ganó la ciudadanía honoraria de Nápoles y debutó en el teatro San Carlos con una feliz puesta de "Carmen" de Bizet. También hizo doblajes para "Mulan" y representó a los "poderes fuertes" en "Benvenuto Presidente" de Riccardo Milani.
Su histórico colaborador Valerio Ruiz le dedicó un bellísimo homenaje, "Dietro gli occhiali bianchi", presentado en 2015 en la Muestra de Venecia. (ANSA).

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